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MÉXICO, DF - En Las Vegas, conocida como La Capital de los Matrimonios Exprés, ya no sólo se celebran despedidas de solteras y bodas insólitas con Elvis Presley o personajes de Star Trek como invitados: ahora también se puede festejar un divorcio, al que se considera como un regreso a la soltería.
Shanna Moakler, Miss USA 1995, es un ejemplo de lo anterior. En el hotel Bellagio, celebró su separación del baterista Travis Barker con un pastel de bodas de color rosa en el que la figura de la novia sostiene un cuchillo ensangrentado y el novio está desangrándose en la parte baja luego de haber caído de los tres pisos que conforman la torta.
"Lo hice por mí, para tener un cierre, celebrar que soy soltera de nuevo y comenzar un nuevo capítulo de mi vida. Pero yo ya había ido a fiestas de divorcios, no fui la primera en tener una", dijo la también modelo a People en 2006.
Y aunque incluso se puede realizar la quema del cónyuge (representado con una figura de vudú), no todos los festejos deben ser así. Las empresas Vegas Hot Spots y Bachelor Vegas, que organizan todo tipo de eventos en La Ciudad de los Neones, ofrecen en su menú las "Divorce Party", que se organizan según los deseos del anfitrión y, obviamente, el costo depende del número de invitados. Hay opciones que van desde 40 hasta 250 dólares por persona.
"La vida sigue. Si quieres venir a Las Vegas para divertirte y al mismo tiempo abrir un nuevo capítulo en tu vida, entonces estás en el camino correcto. Nosotros planeamos el tipo de fiesta de divorcio que quieras y con la cantidad de personas que desees.
"Tener una nueva vida, depende de ti; la fiesta para dejar todo atrás, depende de nosotros", afirma Vegas Hot Spots en su portal de internet.
Así, celebrar la recién recuperada libertad depende de la imaginación del que rompe su lazo matrimonial. Alimentos con formas provocadoras, pancartas con la frase "Recién Divorciado" u otras que el momento inspire y limusina a la puerta pueden ser incluidos en estos festejos.
Los hombres, por ejemplo, pueden gozar de una noche de excesos en las que suele honrarse al dios romano Baco. Las mujeres, por su parte, pueden elegir una lujosa suite en la que disfrutarán de las películas más adecuadas, como "La Guerra de los Roses", "Kramer contra Kramer" o "El Divorcio", todo con la debida dotación de palomitas, pastel y champaña. A la mañana siguiente, un tratamiento de spa, con manicura y pedicura incluidas, elimina por completo la resaca matrimonial.
Pero si lo anterior te parece demasiado trivial, entonces se organiza el entierro de la argolla (con todo y ataúd) o la sustitución de esta por un anillo grabado con la fecha en la que se ha recuperado la libertad. Se puede regalar a los invitados como recuerdo "anillos de divorcio", es decir, círculos rotos o no unidos.
También hay parejas que celebran su divorcio juntos. El propósito entonces es pedir apoyo a familiares y amigos con quienes se compartieron buenos momentos para que así el proceso resulte menos doloroso.
Ante la creciente popularidad de este tipo de celebraciones, ahora Las Vegas no es sólo La Capital de los Matrimonios Exprés, sino también La Capital de los Divorcios. Lo que es un hecho es que siempre será La Ciudad del Pecado.
www.vegashotspots.com
www.bachelorvegas.com
Una ruptura que se lee Las fiestas de divorcio ya alcanzaron el mundo editorial. Laura Dave publicó, en mayo pasado, la primera novela centrada en este tipo de celebraciones.
En Divorce Party, Gwyn Huntington, quien cumple 35 años de matrimonio con Thomas, invita a sus familiares a celebrar, pero no su aniversario, sino su divorcio.
Lo que no sabe la anfitriona es que, durante el festejo, su hijo le presentará a su prometida, Maggie Mackenzie, lo que permite a la autora abordar entonces, con base en estas dos mujeres, el inicio y el final de un matrimonio.
Este libro se vende por internet en Amazon, Barnes and Noble y Powell’s Books. www.lauradave.com