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Mr. Hyde también soy yo: Rubem Fonseca

GUADALAJARA, Jalisco - Rubem Fonseca (Minas Gerais, 1925) no existe. O más bien existen varios Fonsecas, reconoció el autor de Ella y otras mujeres, volumen de cuentos presentado en la Feria Internacional de Libro de Guadalajara (FIL).

El brasileño se parece, incluso, al Dr. Jekyll de Robert Louis Stevenson, y sin dejar lugar a las dudas de un público que le cuestionó sobre la "multitud" que lo conforma, refirió:

"Mr. Hyde, como diría Gustave Flaubert (de su Madame Bovary), también soy yo".

No obstante, Fonseca —considerado un maestro de la narrativa latinoamericana de lo siniestro— aseguró que esa condición de ambivalencia está presente en toda persona.

"Creo que todos somos un poco Dr. Jekyll y Mr. Hyde", señaló el también autor del Diario de un libertino y El cobrador.

Y es que el autor, quien prescindió de la mesa de presentaciones y, con micrófono en mano, se mezcló entre su público para leerles cuentos, no cree en las personas "unidimensionales".

"Yo contengo una multitud, no soy sólo una persona, somos muchas, somos varias y esto es muy bueno. Tú tienes que admitir eso, tú no puedes ser un hombre unidimensional, (porque) si eres un hombre unidimensional eres un imbécil", señaló el autor galardonado en 2003 con el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo de la FIL.

"Por tanto, es interesante que tú mutes. Sólo que (si uno se encuentra mutado en Mr. Hyde) debemos controlar nuestros impulsos destructivos y procurar ser buenos, porque las dos más importantes virtudes del ser humano son, ante todo, la inteligencia y la bondad".

Fonseca, quien se negó a sostener un encuentro con la prensa pero sí aceptó preguntas de su público, se dijo impresionado por la gran afluencia de jóvenes en la FIL, donde participó en el Encuentro Internacional de Cuentistas junto a los escritores Luisa Valenzuela, Ednodio Quintero y Sergio Pitol.

Los jóvenes, dijo, han descubierto que el libro es un "objeto mágico", como solía decir Jorge Luis Borges.

"El placer de la lectura", señaló, "es el más benigno de todos los placeres". Y así lo demostró ante sus fans, pues no sólo les leyó los cuentos Laurinha y Ella (que da título al compendio presentado), sino también los dramatizó ante un público que se mostró divertido, sobre todo, ante Ella, texto cargado de palabras obscenas.

"Las palabras obscenas han perdido su fuerza", reconoció. "Las groserías están dichas en todas partes: en las esquinas, en los bares, en las escuelas".

En una encuesta reciente, por ejemplo, se develó que la palabra "fuck" es la más frecuente del inglés, lengua conformada por más de 400 mil vocablos.

"Por tanto", señaló, "¿cuál es el problema si yo tengo una o dos palabras obscenas por acá?".

De todos modos, de existir palabras o temas "prohibidos", Fonseca no se agobiaría: "Los escritores debemos tener la virtud de decir aquello que es prohibido por razones de orden religioso o naturaleza política, decir siempre aquello que no puede ser dicho".

ASÍ LO DIJO

"Prefiero escribir cuentos, pero me gusta mucho la poesía. Creo que la poesía, incluso, es la más bella de las artes literarias y tal vez sea por eso que no escribo poesía". Rubem Fonseca, Escritor