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Juanes, el altruista, visitó Dallas

Gabriel Montemayor

De Juanes hemos aprendido que si bien todos los seres humanos tendemos a realizar cosas buenas y malas durante el tiempo que dura nuestra vida, el nombre que da vida a su nuevo disco, y su nueva gira La vida es un ratico, proyecta más que un simple dicho de pueblo.

Juanes se ha caracterizado, desde hace varios años, por realizar enormes contribuciones económicas y artísticas, para realizar el máximo esfuerzo y erradicar de su Colombia querida, el enorme problema de las minas, ese tipo de bomba que explota cuando se tiene contacto físico con ella, borrando la existencia a cientos de miles y dejando mutilados a otros tantos.

“Cada tres horas se acciona una mina en Colombia, y los campesinos viven aterrorizados ante tal amenaza. Mucha gente me pregunta que cómo puede contribuir ante tal atrocidad humana y dar consuelo a los desvalidos, es muy sencillo, abriendo su mente y corazón para este tipo de problemas sociales. Gracias Dallas por prestarle atención a este tipo de canciones y temas”, dijo Juanes en mitad de su concierto, provocando aplausos y tan sólo para dar comienzo a una serie de fotos de un artista español que retrató a los sobrevivientes de las minas y al tema Minas piedras, de su más reciente álbum, el cuarto en su prodigiosa carrera y hecho en conjunto con el cantautor argentino Andrés Calamaro.

Pero antes de proseguir con la crónica del concierto más esperado de la primavera, hablemos de su comienzo. Todo dio arranque a las ocho treinta de la noche del viernes pasado, con el tema que catapultó al cantautor colombiano a sentir las mieles del éxito internacional, A Dios le pido, en donde a modo de oración cristiana, Juanes expresa todas sus necesidades a ritmo de rock latino y prende a toda la audiencia de un modo casi espectacular.

El American Airlines Centre se entregó por completo a esa magia bullanguera y colombiana que impregna Juan Esteban Aristizábal, su nombre de pila.

Otros grandes temas de su ascendente carrera fueron cantados y coreados por todo el auditorio expectante, temas como La camisa negra, Nada valgo sin tu amor, Es por ti, sirvieron para que la noche tuviera el acento de la tierra del mejor café, esa Colombia tan llena de mujeres hermosas, como pudimos apreciar en el público asistente, y tan llena de penas. Así fue el concierto de Juanes, feliz y a la vez melancólico, entregado ciento por ciento al arte musical.

Se le vio a Juanes más parlanchín que de costumbre, más al estilo de conciertos que suele dar Facundo Cabral o más recientemente, Ricardo Arjona, quienes en cada canción hacen una introducción para presentarla ante el público.

El final llegó después de dos horas de concierto con el tema popular Rebelión una canción del salsero colombiano Joe Arroyo, que en versión de Juanes, puso a bailar a todo el recinto.

Y si la vida es un ratico, el concierto de Juanes le agregó segundos al reloj.