¿Dónde estaba usted el día que para muchos la música murió? El 8 de diciembre de 1980 el joven con problemas mentales y peligroso fan de los Beatles, Mark David Chapman, cambió la historia y conmocionó al mundo al asesinar a uno de los más grandes músicos y activistas de la época moderna: John Lennon. El lugar: frente al Dakota, el gótico edificio de apartamentos en el que habitaba Lennon. La hora: pasadas las once de la noche. El motivo: desconocido.
Chapter 27 narra los tres días que precedieron a la muerte del creador de
Imagine, la llegada de Chapman procedente de Hawai a Nueva York; su fijación por el libro de J.D. Salinger,
Catcher in the Rye; su mal entendido fanatismo religioso y la forma en la que se convence a sí mismo que él es la reencarnación de Holden Caulfield, el protagonista del libro y que su misión es continuar escribiendo la obra que concluye en el capítulo 26. De ahí el título de la cinta que sugiere que a través de sus acciones esa fría noche neoyorquina, Chapman escribiría su propio capítulo adicional de
Catcher in the Rye: el capítulo 27.
Una buena interpretación del camaleónico actor Jaret Leto (
Lonely Hearts, Requiem for a Dream) quien subió 60 libras para poder interpretar al gordito antisocial y maniaco depresivo, Chapman, con quien guarda una extraordinaria similitud física, aunque los ojos del actor jamás pudieron delatar la locura que siempre mostraron los del asesino.
Chapman, quien es un criminal confeso tras las rejas en la prisión Attica, no da entrevistas desde 1992 cuando apareció en el programa de Larry King. Sin embargo, antes de su última aparición pública, reveló detalladamente al periodista criminal Jack Jones, los hechos en los tres días que anticiparon la muerte de John Lennon. Las entrevistas se publicaron también en el 92 bajo el título
Let me Take You Down: Inside the Mind of Mark David Chapman, la recolección de los recuerdos de un inexplicable asesinato.
En ese texto se basa
Chapter 27.
“Soy muy vulnerable a un mundo lleno de pena y mentiras”, dice Leto encarnando a Chapman en uno de sus diálogos, tratando de revelar a un hombre ahogado por su paranoia y listo para realizar cualquier acto apasionado que pudiera “arreglar su mundo”.
Sin embargo,
Chapter 27 ni siquiera intenta dar explicación a lo inexplicable. Tres días no son suficientes para descifrar a Chapman que hasta al final de la cinta aparece como un ser completamente alienado y desconocido.
No hay nada nuevo en la historia, sólo la narración de 72 horas de viajes en taxi, mentiras, encuentros con fanáticos (una de ellas Lindsay Lohan, en un rol intrascendente), horas de espera frente al Dakota y el bullir de una mente trastornada, dictando actos de locura sin explicación.
La ópera prima del director y guionista alemán J.P. Shaefer es muy rebuscada y demasiado profunda para los fanáticos de los Beatles que quisieran, aunque fuera con un “cuento chino”, encontrar la razón por la que Chapman cambió la historia de la música moderna en un segundo de locura.
Lo valioso de la cinta es comprobar la capacidad y valentía del joven actor, Jaret Leto, en un extraordinario y loable intento por representar al indescifrable Mark David Chapman.
Firmes creencias en las coincidencias y destinos delineados por seres superiores, dificultad para entablar relaciones sociales, ataques de locura, todo lo que se sabe de un psicópata es lo mismo que muestra Shaefer en el loco de Chapman, y al final el motivo por el que se perdió uno de las grandes mentes musicales del siglo XX continuará siendo desconocido y sin explicación válida alguna.