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MÉXICO, DF - Las indagatorias sobre la desaparición de dos eperristas apuntan a fuerzas de seguridad del estado de Oaxaca y la Procuraduría General de la República (PGR) trata de establecer no sólo la autoría material sino la intelectual de esa acción, confirmaron fuentes federales.
Para confirmar su hipótesis, la PGR consiguió un arraigo de 90 días en contra de Pedro Hernández y Ángel Reyes Cruz, funcionarios de la Policía Ministerial del gobierno de Ulises Ruiz, quienes presuntamente estarían involucrados en la autoría material de las desapariciones.
La Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) revisa también los dictámenes que realizó Eduardo Romeo Ruiz García, primo del Gobernador del estado, Ulises Ruiz, desde la dirección de Servicios Periciales que encabeza en la Procuraduría de Justicia del Estado.
Además de revisar esos dictámenes, especialmente del periodo que va de mayo a junio de 2007, cinco peritos médicos de la dependencia fueron citados ante el Ministerio Público federal, según confirmaron las autoridades federales.
También el subdirector técnico administrativo de la Ministerial, Ricardo Canseco Gómez, se presentó ante la SIEDO el sábado pasado, aunque ese mismo día regresó a trabajar.
Los líderes eperristas Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya desaparecieron el 25 de mayo de 2007 cuando se encontraban en Oaxaca.
Las indagaciones sobre ese caso, contenidas en la averiguación PGR/SIEDO/UEIS/208/ 2007, se aceleraron este fin de semana y ya fueron citados a declarar la hermana de Gabriel Cruz y la hija de Edmundo Reyes, los dos guerrilleros desaparecidos.
Nadín Reyes, hija de Edmundo, dijo ayer que representantes del gobierno federal les ofrecieron garantías e incluso les financiaron los boletos de avión para su traslado de Oaxaca a México a fin de presentar hoy miércoles sus declaraciones.
Luego de más de 11 meses de la desaparición de sus familiares, ésta es la primera ocasión que el Gobierno federal las llama para declarar en la investigación.
Nadín Reyes consideró que el sorpresivo interés de la administración federal en el caso, obedece a la presión que ejerce el EPR.
"Es una respuesta inmediata y también desconcertante del Gobierno, creo que no se esperaban esta reacción del EPR de buscar el diálogo", dijo.
La aceleración en las investigaciones sobre los dirigentes eperristas ocurre a la par de otros hechos asociados, como la captura y posterior arraigo de 18 presuntos Zetas, brazo armado del Cártel del Golfo, registradas el 21 de abril pasado en Oaxaca.
También la captura, el 24 de abril, de Mario Díaz Pantoja, quien semanas atrás declaró en un medio local de Oaxaca que él no tenía nada que ver con la desaparición de los dos integrantes del EPR, guerrilla que presuntamente secuestró a un familiar suyo y de su tío, el presunto narcotraficante Pedro Díaz Parada.
Un día después de la detención de Díaz Pantoja, ocurrió que militares y policías federales sitiaron el cuartel general de la Policía Ministerial de Oaxaca para detener a Pedro Hernández y a Ángel Reyes Cruz, quienes ya están arraigados por 90 días.
Pedro Hernández no sólo era subdirector operativo de la corporación, sino que también era comandante del grupo Fuerza Policial de Alto Rendimiento (FPAR) creado en 1997 por el entonces Gobernador Diódoro carrasco para investigar y detener a los integrantes del EPR que un año antes habían iniciado su actividad en la Costa y Sierra Sur del estado.