VIENA — La selección española de fútbol mantuvo su hegemonía sobre una Rusia muy apática y lejana a sus anteriores actuaciones, al golearla 3-0 y clasificarse sin problemas a la final de la Eurocopa Austria-Suiza 2008, donde enfrentará a Alemania.
Xavi Hernández abrió el camino hacia la final al abrir el muro ruso en el minuto 50, mientras el
Pichichi Daniel Güiza amplió la ventaja a los 73, a la vez que David Silva fabricó la goleada con el 3-0 en el 82, en partido efectuado en el estadio Ernst Happel.
La Furia Roja repitió así la dosis a los rusos, a los que había doblegado 4-1 en el primer encuentro entre ambas escuadras en la competencia, aunque esta vez lo hizo sin anotaciones de su artillero, David Villa, quien salió lesionado a los 35 minutos.
Un fútbol de mucho orden, sin concesiones y pocas llegadas a los arcos ofrecieron rusos y españoles en la primera mitad bajo tremendo aguacero que no enfrió los ánimos de miles de aficionados de ambos países en las gradas.
Con un cuadro rojo más dedicado a defenderse, los pupilos de Luis Aragonés buscaron llegar por las bandas para después lanzar trazos para Fernando Torres, quien sacó rápida media vuelta, pero atento estuvo el arquero Igor Akinfeev al minuto seis para evitar que el esférico se fuera al fondo de su arco.
Por su parte, Alemania derrotó en la otra semifinal a la sorprendente Turquía 3-2.
El arbitraje corrió a cargo del belga Frank De Bleeckere, con regular labor. Mostró cartulinas preventivas a Yuri Zhirkov y Diniyar Bilyaletdinov.