QUITO — El presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador, Alberto Acosta, oficializó su renuncia irrevocable al cargo, lo que generó un debate sobre el futuro del foro encargado de elaborar una nueva Carta Magna.
Ante el pleno de la Asamblea Constituyente, Acosta reseñó la tarea cumplida por el foro durante su presidencia, en la que destacó la redacción de textos de la nueva Constitución que desechan la explotación a los trabajadores y garantizan la propiedad.
Acosta anunció la víspera su renuncia al cargo por discrepancias en el tiempo de entrega de la nueva Carta Magna.
“No creo que se deba sacrificar calidad a la premura de los tiempos”, agregó el político, quien admitió que pudo haber cometido errores por su “pasión por la democracia”.
Acosta había sido partidario de ampliar el tiempo de vida de la Asamblea, para mantener abiertas las puertas a la expresión de diversos sectores sociales sobre la nueva Carta Magna.
El presidente ecuatoriano Rafael Correa es partidario de concluir el trabajo el 26 de julio próximo, fecha fijada por la propia Asamblea a finales de mayo pasado, cuando extendió su perIodo de labores, en uso de las facultades que le da el estatuto que rige su funcionamiento.
Tras la intervención de Acosta y cuando el presidente encargado de la Asamblea, Fernando Cordero, iba a dar paso a la votación del “conocimiento” de la dimisión de Acosta, la asambleista Martha Roldós, de Red Etica y Democrática (RED), pidió debatir el tema.
El presidente encargado de la Asamblea, Fernando Cordero, cortó el debate cuando aún quedaban muchos asambleístas por intervenir y dio paso a la votación en la que 77 de 100 diputados presentes dieron por “conocida” la renuncia de Acosta, tras lo cual abrió un receso.
Cuando se reinstale la sesión, los asambleístas deberán elegir al sustituto de Acosta, que al parecer sería el propio Cordero, según resolución tomada la víspera por el mayoritario Acuerdo País.