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El Mundo  

Publicado el jueves 03 de julio del 2008

Juzgará Francia a Continental Airlines por accidente aéreo

Notimex

PARÍS — Un tribunal francés decidió juzgar a la aerolínea estadounidense Continental Airlines y cinco personas más por la muerte imprudencial de 113 personas en un accidente de un avión Concorde que estalló en julio de 2000 tras su despegue.

El juez del Tribunal Correccional de Pontoise, en París, determinó que la línea área, así como dos de sus empleados, dos de la empresa fabricante del Concorde, Aerospatiale, y un responsables de la aviación civil francesa son culpables del accidente.

El accidente se registró el 25 de julio del 2000, cuando un avión supersónico, que cubría la ruta París-Nueva York, estalló en llamas minutos después de su despegue en el aeropuerto Charles De Gaulle, con 109 personas a bordo.

Las investigaciones del caso en 2004, hechas por las autoridades francesas, determinaron que el avión se incendió después de que una de sus llantas estalló, provocando que los restos perforarán el tanque de combustible.

Un fragmento de metal había caído sobre la pista antes de que el avión DC-10 de Continental Airlines despegará, lo que habría provocado el estallido de uno de los neumáticos.

La indagación determinó que la pieza de metal era de titanio, cuando las reglas de seguridad dicen que debiera estar hecha de aluminio, que es más suave, y tiene menos probabilidades de perforar llantas de caucho.

Además de que uno de los tanques de combustible del Concorde tenían un defecto de diseño que los hace susceptibles de daño.

El proceso judicial, que se llevará a cabo el próximo año y podría durar de dos a tres meses, fue rechazado por la aerolínea estadounidense, que niega toda responsabilidad en el accidente, que también cobró la vida de cuatro personas en tierra.

Las personas que también deberán ser juzgadas por el accidente son: John Taylor, el mecánico de Continental Airlines quien supuestamente fijó la pieza de metal al DC-10; Henry Perrier, ex jefe de la división Aerospatiale y Jacques Herubel, el ex ingeniero en jefe de Concorde.

El quinto acusado es Claude Frantzen, un antiguo trabajador del organismo fiscalizador de la aviación civil de Francia, aunque también se ha ordenado la búsqueda internacional de John Taylor, un soldador que debió haber arreglado la banda metálica.

El accidente de julio de 2000 en París fue de hecho por lo que se inició el proceso para que todos los aviones Concorde fueran retirados de servicio.