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NUEVA YORK — A pesar de ser la hija de uno de los residentes más respetados y queridos de Estados Unidos, Caroline Kennedy siempre había evitado involucrarse en política. La distancia la mantuvo hasta principios de este año, cuando anunció su total respaldo a Barack Obama. Desde entonces, no ha parado de hacer campaña por el candidato demócrata, a quien ha comparado con su asesinado padre.
"Estamos en un momento decisivo para Estados Unidos y es importante que la gente se involucre en política, que vaya a votar. Con Obama tenemos la oportunidad de cambiar el curso de la historia. Y eso depende de cada uno de nosotros porque será una elección muy ajustada", aseguró Kennedy, de 50 años, en entrevista con REFORMA.
Tras convertirse en uno de los bienes más preciados de la campaña del joven senador afroamericano de Illinois, la única hija sobreviviente de John F. Kennedy y Jacqueline Bouvier ha estado recorriendo el país instando a los estadounidenses -especialmente a los más jóvenes- a votar por el cambio, por quien puede llegar a ser el primer Presidente negro de Estados Unidos.
Para ella, Obama no sólo es el político correcto para estos tiempos de crisis, sino que además es el vivo legado que dejó su padre, capaz de inspirar a la gente al servicio público, consciente de la necesidad de colaborar con otros países y dispuesto a soñar en grande.
Fue por eso que en junio, luego de ganar las reñidas primarias demócratas frente a la senadora Hillary Clinton, Obama la nombró codirectora del equipo para buscar a su compañero de fórmula, que eligió al senador Joseph Biden.
-¿Cómo se siente ahora con la selección de Biden, después de que el candidato republicano, John McCain, eligió a Sarah Palin para intentar ganar votos de las mujeres que hubieran apoyado a Hillary Clinton? ¿Por qué fue descartada ella como candidata a la vicepresidencia?
-Lo que buscábamos era la persona que complementara mejor a Obama, pensando siempre en qué era mejor para el país.
-Estoy muy orgullosa de la selección de Biden; es un político con mucha experiencia que ha luchado siempre por la equidad y la justicia, y que es muy respetado en todos los círculos de Washington y también en muchos países alrededor del mundo por su extensa labor internacional en el Senado.
Hablamos con mucha gente, dentro y fuera del Partido Demócrata, y todos lo señalaron como una opción sobresaliente.
-¿Hillary no lo era? ¿Qué rol tiene ella ahora en la campaña? Parece estar desaparecida. Hillary ciertamente era otra opción, pero por distintas cuestiones, que prefiero no discutir, nos decidimos por Biden.
-En cuanto al papel de Hillary ahora, sigue haciendo apariciones en distintos puntos del país por la campaña de Obama, hablando con los votantes, y en las próximas semanas, antes de las elecciones del 4 de noviembre, incrementará su actividad.
Además, estoy segura de que ella tendrá un rol importante si Obama llega a la Casa Blanca.
-¿Por qué después de tantos años de no hacer público su apoyo por ningún candidato, salvo por su tío Edward Kennedy, en 1980, se decidió por Obama? Estamos en una crisis muy difícil y para enfrentarla necesitamos de un gran líder que nos guíe y nos haga volver a creer en nuestra capacidad para resolver nuestros problemas por nosotros mismos.
-Durante toda esta larga campaña, Obama ha demostrado que es capaz de unir a la gente e inspirarnos para trabajar juntos al servicio de nuestro país.
Esta crisis no la resuelve solamente un Presidente; es trabajo de todos y él lo entiende muy bien. Creo que su experiencia como organizador comunitario le sirve mucho para acercar a gente distinta a trabajar por un objetivo común, y eso, combinado con su inspirador liderazgo, su inteligencia y su sentido crítico, son cualidades que necesitamos en nuestro próximo presidente.
-Usted ha señalado que Obama comparte con su padre el carisma y el liderazgo inspirador. ¿Qué otras similitudes ve entre ellos?
-Los tiempos son muy distintos y ellos son personas muy distintas, pero además de ese liderazgo que logra inspirar a gente tan diferente, comparten valores que son buenos para Estados Unidos, como la tolerancia y la fe en el futuro, además de que para ambos son sumamente importantes la educación y la lucha por las familias trabajadoras.
Los dos también se pusieron objetivos ambiciosos, como enviar un hombre a la Luna, en el caso de mi padre, o resolver el problema energético para Obama, y han logrado movilizar a todo el país en pos de esos sueños.
Asimismo, es importante que, al igual que mi padre, Obama siente un gran respeto por la tradición de Estados Unidos en el mundo, y cree que es esencial restaurar nuestra credibilidad y nuestro liderazgo para avanzar.
Emulando a su padre, Obama ha propuesto un relanzamiento de la Alianza para las Américas. Sin embargo, él nunca pisó la región y, al final, el viaje que había prometido hacer a México antes de las elecciones nunca se dio.
Mire, el presidente (George W.) Bush sí fue a México y varias veces a América Latina y no creo que por eso le haya hecho bien ni a la región ni a los latinos en nuestro país.
En la campaña esperamos que pueda viajar pronto a América Latina, pero no creemos que el que no haya estado allí todavía vaya en detrimento de sus planes para la región, que consisten en escuchar y trabajar juntos para enfrentar nuestros problemas.
Estoy segura de que cuando asuma el poder visitará pronto la región porque él entiende lo importante que es para nuestro país.
Su padre, que estaba convencido de que la lucha de los negros en Estados Unidos era imparable, promovió durante su Gobierno los derechos civiles de los afroamericanos.
-¿Cree que la candidatura de Obama marca el cierre de esa lucha? ¿Está Estados Unidos listo para ser gobernado por un negro?
-La verdad es que yo no lo veo sólo como un avance de los negros, sino del Partido Demócrata, que es el partido que se ha caracterizado por luchar siempre por la gente. Si Obama es elegido Presidente, los problemas de discriminación seguirán existiendo y habrá que seguir luchando contra eso.
Cuando mi padre era candidato a Presidente había mucha discriminación y hasta temor hacia los católicos en la Casa Blanca. Pero como individuo y como demócrata demostró que era la persona indicada para el contexto que estaba viviendo el país, trascendiendo las divisiones que había en ese momento.
Creo que con Obama sucederá exactamente lo mismo. Por sus orígenes multirraciales creo que la gente no lo ve solamente como negro y él aporta una comprensión muy especial sobre qué significa ser distinto.
Su perfil multirracial es la cara actual que está tomando nuestro país y en eso representa un gran cambio hacia el futuro. Cada persona hace su propio juicio, pero creo que Estados Unidos definitivamente está listo para tener un Presidente negro.
-En los 60, varios líderes de este país que también planteaban un visión distinta del futuro, como su padre, su tío Robert Kennedy y Martin Luther King Jr., fueron asesinados. ¿Le preocupa que Obama, como primer aspirante negro a la presidencia sufra un atentado?
-Esas son preocupaciones que tendría cualquier candidato, sea negro o blanco. Pero Obama es una persona de gran coraje y no se dejaría jamás intimidar por esos fantasmas. No podemos permitir que el temor al cambio nos paralice.