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Opinión  

Publicado el viernes 15 de febrero del 2008

Nuestros celulares, intervenidos [Por José Ángel Gutiérrez]

Diario La Estrella

Yo he visto personas con dos celulares en las manos y otro colgando del cinto. ¿Para qué se necesita tanto teléfono y tantos pagos? Una persona me explicó que usaba un celular para asuntos familiares y otro para sus negocios. Otro me dijo que uno era para las novias y otras mujeres. Parece que el celular es el instrumento preferido para comunicarse con otras personas sobre nuestros asuntos, ya sean negocio, personal, amor o secreto.

Pero lo que menos tiene el celular es privacidad o secreto.

La llamada está en el aire, libre y sujeta a intercepción por alquien como Verint Technologies.

Hace un año el gobierno federal a través de la DEA, la agencia federal policiaca contra las drogas, otorgó a Verint Technology casi $3 millones para coleccionar y escuchar todas las llamadas por celular... no en los EU ¡sino en México!

El presidente Felipe Calderón aceptó esta intrusión hecha por EU sobre toda la comunicación por celular en México. Las llamadas coleccionadas por las 30 torres de intercepción en México son guardadas durante 25,000 horas o más bien dicho por casi tres años, bastante tiempo para escuchar el contenido. ¿Será por eso que están aprehendiendo a los grandes narcotraficantes hoy en día? ¿Será por eso que los anticalderonistas no pueden organizarse sin ser molestados por el gobierno?

En ambos países ya es práctica policiaca escuchar nuestras comunicaciones personales, dizque para protegernos de “terroristas” o por otras cuestiones de “seguridad”, sin ninguna autorización judicial previa.

Hemos perdido el derecho de privacidad en nuestros asuntos personales. Hemos perdido la libertad, así de sencillo. El aprehender unos narcotraficantes no es para mí justificación, mucho menos razón por la cual tendremos al gobierno, ya sea de México o de EU escuchando nuestras pláticas, sean políticas o personales.

El negocio de vender drogas continuará mientras exista el mercado. Y el mercado continuará porque es muy lucrativo para muchos involucrados, desde banqueros, policías y políticos hasta los carteles de narcotraficantes. Sin el dinero generado por la venta y consumo de drogas, muchos no tuvieran riquezas ni trabajo ni armas.

Sin el dinero de las drogas también se acabaría mucha de la corrupción y la violencia.

La solución del problema de las drogas está en la legalización de las mismas. El alcohol, el tabaco y la cafeína son drogas. Están legalizadas y sólo se require cierta edad para el consumo de las primeras dos. La cafeína la toman casi por todo el mundo de todas las edades en los refrescos, el café, el té y los medicamentos. El promover, vender, aceptar y consumir estas drogas es legal. ¿Por qué éstas sí y otras no? ¿Por qué el gobierno tiene que prohibir el consumo de ciertas drogas y no de otras? ¿Por qué el gobierno permite la venta del tabaco y del alcohol sabiendo que es perjudicial para nuestra salud? La nicotina mata. El alcohol también mata.

La solución policiaca contra el terrorismo, mantener nuestra seguridad y su lucha contra las drogas no se encuentra en privarnos de nuestra libertad y privacidad.

Así que mientras tanto, cuidado con el uso del celular, no es privado. No sólo se sabe quién es el dueño del celular y quién paga la cuenta sino también cuándo se hizo la llamada, a quién... y hoy hasta qué se dijo.