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Publicado el jueves 03 de julio del 2008

Urge clínica para pobres en Sureste de Fort Worth

ESPECIAL DIARIO LA ESTRELLA

FORT WORTH — Autoridades de la Corte del Condado de Tarrant, del sector salud y representantes del Congreso de Texas trabajan en forma coordinada para obtener fondos federales que permitan crear una clínica de atención médica primaria en favor de las familias de bajos recursos del Sureste de Fort Worth.

Un estudio realizado en 2006 por la Alianza del Cuidado de la Salud del Condado de Tarrant (TCHCA, siglas del inglés), organización comunitaria de proveedores de servicios de salud, precisó que el 86 por ciento de los posibles beneficiados con este proyecto son grupos minoritarios, principalmente hispanos y afroamericanos; 59 por ciento viven en condiciones de extrema pobreza; 36 por ciento no tienen seguro y 41 por ciento habla un idioma distinto al inglés.

Para enfatizar el apremio de una nueva clínica, similar a la Alberto Galván que da servicio en el Northside, el estudio reveló que se identificaron 11 mil casos médicos no urgentes enviados a salas de emergencia de diversos hospitales, con un costo superior a los 9 millones de dólares. Dichos pacientes pudieron canalizarse a consultorios, sin embargo, hay menos de 10 doctores particulares para cubrir la demanda de servicio de 81 mil 744 habitantes.

Eddy Herrera, director de la clínica Alberto Galván, cuyos representantes forman parte del equipo de trabajo que impulsa el nuevo centro de salud, explicó que se solicitó un subsidio federal de 650 mil dólares anuales, es decir el mismo monto que empezó a recibir la clínica Galván desde que inició sus servicios en septiembre de 2005.

Herrera informó que este proyecto es impulsado por el comisionado del condado Roy Brooks, el juez del condado B. Glen Whitley y los congresistas de Texas, Kay Granger y Michael Burgess, así como diversas entidades médicas.

Las autoridades del Texas Health Resources, propietarias de los hospitales Harris Methodist y Presbyterian de Dallas se comprometieron a apoyar a la nueva clínica con 50 mil dólares adicionales, en tanto que el hospital del Condado de Tarrant John Peter Smith ofreció un inmueble ubicado en el 3212 E. Miller, con 3 mil 500 pies cuadrados, y el mobiliario para equipar el centro de salud, informó Eddy Herrera.

El gobierno federal dará a conocer a principios de agosto su respuesta a la solicitud de subsidio. “En caso de aprobarlo, dichos fondos se harán efectivos en el mes de diciembre y a partir de esa fecha las autoridades dan un plazo de 120 días para que entre en operación la clínica. Lo primero en lo que se empezará a trabajar será reclutar al personal”, dijo Herrera.

El resumen que acompaña la solicitud de fondos federales explica que el área Sureste de Fort Worth, que cubrirá dicha clínica, registra una de las tasas de mortalidad infantil más altas del país; considerables nacimientos de madres adolescentes; recién nacidos con bajo peso; y madres que se incorporan al cuidado prenatal en etapas avanzadas de su embarazo. También la incidencia de cáncer, hipertensión, diabetes, enfermedades dentales y muertes por enfermedades del corazón son mayores que en el resto de Fort Worth y el Condado de Tarrant.

De aprobarse el subsidio federal y concretarse otros apoyos públicos, en su primer año de servicio, la clínica del Sureste tiene como meta atender 4 mil 400 pacientes con un total de 7 mil 900 consultas. En el segundo año, incrementar el servicio a 5 mil 700 pacientes con al menos 12 mil consultas y, en el tercer año cubrir el 100 de su capacidad con una atención de 7 mil 100 pacientes y 15 mil citas.

Al igual que la clínica Alberto Galván, este nuevo centro de salud establecerá como prioridad atender a las familias que se ubican por debajo de los niveles de pobreza establecidos por el gobierno federal y las familias que no tienen o no pueden recibir servicios médicos de algún otro proveedor del cuidado de la salud.

Actualmente la consulta médica en la clínica Galván tiene una tarifa en 25 y 45 dólares, dependiendo el subsidio que se aplique a cada paciente, y se espera que la nueva clínica opere bajo similares lineamientos en apoyo a la gente de bajos ingresos.