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Publicado el viernes 13 de junio del 2008

Contrastan beneficios del gas en el subsuelo de Fort Worth

ESPECIAL LA ESTRELLA EN CASA

ARLINGTON — Los expertos no tienen duda del enorme impacto positivo que ha causado en la economía local y estatal el descubrimiento de un monumental depósito de petróleo y gas natural en subsuelo urbano de esta zona.

De acuerdo al reporte comisionado por la Cámara de Comercio de FW, el impacto monetario del sedimento llamado Barnett, el cual se creó hace más de 3 mil millones de años y reposa a cientos de pies en el subsuelo de 18 condados en el Norte de Texas, se duplicó a más del 50 por ciento en el 2007. Lo mismo aconteció con los empleos relacionados con la perforación.

El autor del reporte, Ray Perryman, un economista basado en Waco, pronosticó el año pasado que el impacto económico crecería en un 19 por ciento cada año.

En su reporte Perryman calcula este impacto económico en más de 8 mil 200 millones de dólares en el 2007, un incremento del 58 por ciento comparado con 5 mil 200 millones en el 2006. Estas cifras representan el 8 por ciento de la economía estatal.

El economista además señala que 83,823 empleos están relacionados con la explotación de gas y petróleo, un incremento del 51 por ciento comparado con los 55,385 generados en el 2006.

“Estoy sorprendido por el acelerado crecimiento en la producción y en el efecto positivo en la economía de Fort Worth y sus alrededores”, señaló Perryman.

Según Perryman más de 38,000 viviendas fueron agregadas desde el inicio de la perforación del sedimento Barnett de donde se extraen 3.7 millones de pies cúbicos de gas natural diarios. Esta producción equivale al 4.3 por ciento de la producción del país, afirmó.

A este paso, dice Perryman, se calcula que la producción se incrementará a entre 6.5 y 9.7 millones de pies cúbicos por día para el año 2015.

Contraste del impacto entre residentes

Mientras que para unos propietarios de residencias en la superficie del Barnett este impacto benéfico ya se ha materializado en un cheque de $250 para arrendar el subsuelo de sus hogares, para otros la promesa de un bono mucho más generoso todavía se gestiona.

Aunque no saben el número exacto, voluntarios de organizaciones de vecinos dicen que muchos residentes se apresuraron a firmar el primer contrato que hace más de un año les ofrecieron individuos representantes de compañías explotadoras de combustible.

La enorme diferencia en la compensación para los vecinos que aceptaron la primera oferta y los que todavía no firman se puede medir en miles de dólares ya que a estos últimos se les presentó el mes pasado la oferta de más de 26 mil dólares. Ese mes tal oferta era un récord.

Y es que además del beneficio económico, el descubrimiento de carburantes también ha resultado en la formación de decenas de organizaciones de vecinos que se han unido para investigar y pactar la mejor oferta posible con empresas explotadoras de energía.

“Estos años han sido un paseo en ruleta rusa”, dice Ron Melton, uno de los organizadores de South East Arlington Communities of Texas (SEACTX).

Gracias al trabajo de cientos de voluntarios como Melton, un hombre de 70 años pensionado de Texas Instruments, SEATX logró un acuerdo con XTO Energy para que sus miembros en casi 20 vecindarios que abarcan aproximadamente 6 mil acres, fueran compensados con $26,517 por acre como bono para firmar un contrato que permita a XTO Energy explotar gas y petróleo del subsuelo.

El contrato estipula además del bono, un pago del 26.5 por ciento de las ganancias netas de la empresa explotadora. Entre otras condiciones el contrato de 3 años no permite el uso de la superficie del terreno por parte de la empresa. El terreno es considerado hasta la mitad de la calle de enfrente y del callejón de la parte posterior, si existe, asegura Melton.

Respecto a la discrepancia en compensación Perryman comenta: “Esta discrepancia no es extraña en esta clase de situaciones. Es el resultado de una combinación de circunstancias, mientras que el tiempo pasa la gente está más informada y quiere más dinero. Por su parte las empresas pueden pagar más porque ya conocen más de los riesgos y también de su potencial”.